
Sistema Central: la espina de la meseta
Gredos, Guadarrama, Béjar y Ayllón: cómo se organiza el Sistema Central, sus techos provinciales y cuándo conviene subir a cada zona.
El Sistema Central parte en dos la meseta castellana a lo largo de más de 400 kilómetros, de este a oeste. Para media España interior es literalmente la montaña de casa: Gredos y Guadarrama concentran buena parte de las salidas de fin de semana de Madrid y ambas Castillas.
La cordillera funciona como una sucesión de sierras con personalidad propia. Estas son las que marcan la referencia y sus cumbres principales.
Gredos, el corazón granítico
La Sierra de Gredos es el tramo más alpino del sistema. Su circo glaciar, con la Laguna Grande al fondo, remata en el Almanzor (2.591 m), techo de la cordillera y de la provincia de Ávila, una cumbre que exige trepadas y atención al terreno. En la vertiente salmantina y cacereña, la Sierra de Béjar prolonga el ambiente de alta montaña con el Calvitero (2.399 m) y el Canchal de la Ceja (2.428 m).

Guadarrama, alta montaña junto a Madrid
La Sierra de Guadarrama, parque nacional desde 2013, culmina en Peñalara (2.428 m), techo compartido de Madrid y Segovia. Su circo y sus lagunas de origen glaciar son la excursión clásica desde el Puerto de Cotos, con la ventaja y el inconveniente de un acceso en transporte público: comodidad para llegar, y mucha compañía en temporada.
Ayllón, el extremo oriental
Hacia el este, la Sierra de Ayllón cierra el sistema con el Pico del Lobo (2.274 m), techo de Guadalajara, y los hayedos más meridionales de Europa en su entorno, con Tejera Negra como referencia. Es la zona menos transitada de la cordillera y la que mejor conserva la sensación de montaña solitaria.
Cuándo subir
De junio a octubre el Sistema Central es terreno senderista exigente pero franco. En invierno cambia por completo: las canales de Gredos y las laderas de Peñalara acumulan hielo y han protagonizado accidentes serios. Si la temporada es blanca, el material invernal y saber usarlo son condición de entrada, no un extra.
Una cordillera que se puede empezar en zapatillas por pistas de Guadarrama y terminar trepando al Almanzor. Pocas ofrecen una progresión tan completa tan cerca de casa.